Hay proyectos que comienzan con una gran idea y otros que simplemente aparecen de pronto sin más, este es de los segundos.
Entre matojo y matojo del diorama finlandés, me apetecía cambiar de registro y montar algo completamente diferente, pedí unas figuras de Linden Models a escala 1/35, la elección fue sencilla: un marinero del Lepanto durante la Guerra Civil Española.
Es una figura sencilla y muy elegante. No necesita accesorios, una escena complicada ni una colección de objetos alrededor para explicar quién es. La postura y el uniforme hacen prácticamente todo el trabajo. Por ahora me he limitado a montarla e imprimarla, dejándola preparada para la pintura.
Y precisamente porque la figura tiene tanta presencia por sí misma, la presentación deberá seguir el mismo criterio, la peana será mínima, apenas 3 × 3 centímetros, lo obvio sería reproducir una pequeña superficie de tablazón de madera y dar por resuelto el asunto. Pero eso sería demasiado obvio.
Mi intención es buscar en la documentación histórica del Lepanto —y, si es necesario, en la de otros destructores de su misma serie— algún pequeño elemento metálico de cubierta: un registro, una unión de placas, una base estructural o cualquier otro detalle que pueda trasladarse a esos pocos centímetros, no se trata de representar un barco, simplemente un pequeño fragmento, una pincelada del navío en el que ese marinero pudo haber estado: una superficie, un detalle y una figura.
A veces, para situar una historia, no hace falta construir todo un escenario, simplemente es suficiente encontrar el detalle adecuado.
Por cierto, la figura es muy buena y altamente recomendable.








