Marinero del Lepanto GCE, Linden Models 1/35

Hay proyectos que comienzan con una gran idea y otros que simplemente aparecen de pronto sin más, este es de los segundos.

Entre matojo y matojo del diorama finlandés, me apetecía cambiar de registro y montar algo completamente diferente, pedí unas figuras de Linden Models a escala 1/35, la elección fue sencilla: un marinero del Lepanto durante la Guerra Civil Española.

Es una figura sencilla y muy elegante. No necesita accesorios, una escena complicada ni una colección de objetos alrededor para explicar quién es. La postura y el uniforme hacen prácticamente todo el trabajo. Por ahora me he limitado a montarla e imprimarla, dejándola preparada para la pintura.

Y precisamente porque la figura tiene tanta presencia por sí misma, la presentación deberá seguir el mismo criterio, la peana será mínima, apenas 3 × 3 centímetros, lo obvio sería reproducir una pequeña superficie de tablazón de madera y dar por resuelto el asunto. Pero eso sería demasiado obvio.

Mi intención es buscar en la documentación histórica del Lepanto —y, si es necesario, en la de otros destructores de su misma serie— algún pequeño elemento metálico de cubierta: un registro, una unión de placas, una base estructural o cualquier otro detalle que pueda trasladarse a esos pocos centímetros, no se trata de representar un barco, simplemente un pequeño fragmento, una pincelada del navío en el que ese marinero pudo haber estado: una superficie, un detalle y una figura.

A veces, para situar una historia, no hace falta construir todo un escenario, simplemente es suficiente encontrar el detalle adecuado.

Por cierto, la figura es muy buena y altamente recomendable.

Newsletter Nº11: Septiembre 2026

Notas desde el Taller Nº11 – Joaquín García Gázquez


Reflexiones sobre Modelismo, Historia e Ilustración • Septiembre de 2026

Una pausa mensual para compartir el trabajo, las ideas y las preguntas que nacen en el taller.

«Llena tus ojos de asombro.»

— Ray Bradbury

📖 En este número

  • ✍ Desde el Taller
  • 📝 Cuaderno del Taller
  • 🎨 Ilustración del Mes
  • 💡 Inspiración en RRSS
  • 🕰 Del Archivo
  • 🆕 Novedades
  • 📌 El Taller en Septiembre
  • 🎉 Cierre

✍ Desde el Taller

Mientras una parte del taller permanece todavía fuera de las fotografías, otra empieza a tomar forma sobre la mesa.

Durante estas últimas semanas he seguido trabajando en un proyecto que, por el momento, todavía no puedo mostrar. Es uno de esos trabajos que requieren muchas horas de concentración y que, precisamente por las circunstancias que lo rodean, tendrán que esperar un poco antes de salir a la luz.

Pero el taller nunca permanece quieto del todo. En los ratos que he podido sacar entre unas cosas y otras, he seguido dando forma a otro proyecto que llevaba tiempo rondándome la cabeza: una pequeña viñeta ambientada en Finlandia.

Todavía está en una fase muy temprana. La composición, las posiciones y la relación entre los distintos elementos están empezando a definirse, y precisamente por eso me interesa mostrarla ahora, cuando todavía no hay nada definitivo.

Hay algo especialmente interesante en estos primeros momentos de una escena. Antes de que aparezcan la pintura, el desgaste o los pequeños detalles, todo depende de unas pocas formas colocadas sobre una base. Mover una figura unos centímetros, cambiar la orientación de un vehículo o alterar una distancia puede modificar por completo la lectura del conjunto.

Quizá sea una de las partes del modelismo que más disfruto: cuando todavía todo es posible.

Así que, mientras el proyecto que permanece en secreto continúa avanzando discretamente, esta pequeña escena finlandesa empieza a encontrar su sitio sobre la mesa.

Todavía queda mucho por hacer, pero precisamente por eso me gusta enseñarla ahora.

📝 Cuaderno del Taller

Hay una parte del modelismo que consiste en tomar decisiones. Pero existe otra, menos visible, que consiste en no tomarlas todavía.

Cuando trabajo en una escena, cada vez intento dejar más espacio para ese momento en el que las cosas todavía no están decididas. Una figura puede estar colocada provisionalmente, un vehículo puede cambiar de orientación y un elemento que parecía imprescindible puede terminar desapareciendo.

Durante mucho tiempo tenía cierta tendencia a fijar las cosas demasiado pronto. Quizá porque cuando una escena empieza a tomar forma resulta tentador pensar que ya sabemos hacia dónde va.

Con los años he aprendido que, en ocasiones, lo mejor es dejarla descansar.

Alejarse de la mesa, volver al día siguiente y mirar de nuevo puede cambiar por completo nuestra percepción. Lo que ayer parecía perfecto puede parecernos demasiado forzado, y aquello que no terminaba de convencernos puede empezar a encontrar su sitio.

No hacer nada también puede formar parte del proceso.

En una época en la que estamos acostumbrados a avanzar constantemente, detenerse durante un rato delante de una maqueta sin modificarla puede parecer una pérdida de tiempo. Para mí, cada vez se parece más a lo contrario: es una forma de trabajar.

Quizá porque algunas decisiones necesitan tiempo para madurar.

Y cuando finalmente colocamos esa figura, giramos ese vehículo o decidimos que algo sobra, la decisión ya no nace de la prisa por terminar, sino de haber aprendido a mirar.

A veces, antes de saber dónde colocar una pieza, lo mejor que podemos hacer es dejarla encima de la mesa y esperar.

🎨 Ilustración del Mes

Hay ocasiones en las que una ilustración sirve para estudiar un vehículo, y otras en las que sirve para descubrir hasta dónde podemos simplificarlo sin perder su carácter.

Esta acuarela del T-34 nació un poco de esa segunda idea.

El T-34 es un vehículo que he dibujado y pintado en muchas ocasiones y, precisamente por conocerlo bien, el reto no estaba en añadir información, sino en decidir qué información podía desaparecer.

Trabajar con acuarela obliga, en cierta medida, a tomar esas decisiones. Una pincelada puede sugerir una superficie, una sombra puede sustituir a varios detalles y unas pocas líneas pueden ser suficientes para que una forma resulte reconocible. El resto puede quedar simplemente insinuado.

En esta ocasión he buscado precisamente eso: la síntesis, intentando conservar las proporciones, el volumen y el carácter del vehículo sin convertir la ilustración en un inventario de detalles.

El resultado me ha dejado especialmente satisfecho. Después de tantos años dibujando, no son muchas las ocasiones en las que uno siente que una obra representa un pequeño paso adelante. Esta es, sin duda, una de ellas.

Quizá por eso esta acuarela tiene un significado especial para mí. No porque sea la más compleja ni la que más trabajo haya requerido, sino porque siento que he conseguido acercarme un poco más a esa idea que siempre me ha interesado: decir más utilizando menos.

Y quizá ahí esté una de las cosas más difíciles de la ilustración: saber cuándo dejar de añadir.

💡 Inspiración en RRSS

El modelismo tiene muchas formas de expresarse. Se puede llegar a un resultado interesante por caminos diferentes, utilizando técnicas distintas y partiendo incluso de principios que, a primera vista, pueden parecer opuestos. No todo tiene que responder a una misma manera de entender cómo debe hacerse una maqueta. Hay quien busca el detalle y la precisión, quien trabaja desde la impresión general, quien encuentra su camino en la pintura, en la construcción, en las figuras, en la composición o en la capacidad de sugerir con unos pocos elementos.

Precisamente por eso me gusta detenerme de vez en cuando en trabajos ajenos que recorren caminos diferentes. No para decidir cuál es mejor, sino para mirar, aprender y disfrutar de otras maneras de entender nuestro hobby.

El modelismo es uno, pero es poliédrico.

Hay trabajos que llaman la atención precisamente porque se alejan de lo que estamos acostumbrados a ver. Este es uno de ellos.

El trabajo de Yotsuhen (@yotsuhen) tiene algo que, salvando las distancias, podríamos llamar casi impresionista. No busca construir la imagen a partir de una acumulación de detalles perfectamente definidos, sino conseguir que el conjunto funcione: la luz, el color, los volúmenes y, sobre todo, la impresión general que produce la escena.

Es una forma de trabajar que me resulta especialmente interesante porque demuestra que una figura o una escena no necesitan estar resueltas hasta el último detalle para transmitir. A veces basta con sugerir, dejar que el ojo complete lo que falta y confiar en que el conjunto haga el trabajo.

Precisamente por eso creo que merece la pena detenerse a mirar este trabajo. Es diferente, tiene personalidad y demuestra que en modelismo también hay espacio para otras maneras de interpretar lo que tenemos delante.


Ver el trabajo original en Threads →

Como contrapunto al trabajo anterior, este mes me ha llamado también la atención una obra de Simon Huang, donde el camino es prácticamente el contrario.

Aquí encontramos una interpretación mucho más preciosista y minuciosa, construida a partir de una enorme atención al detalle. La escena está llena de pequeños elementos, texturas, figuras y objetos que invitan a recorrerla poco a poco y descubrir nuevas cosas cada vez que volvemos a mirarla.

Me interesa especialmente poner ambos trabajos uno junto al otro porque demuestran que no existe una única manera de construir una escena convincente. En uno, el efecto general y la sugerencia tienen un peso enorme; en este, la precisión y la acumulación de detalles conducen la mirada.

Dos caminos diferentes y, sin embargo, un mismo resultado: conseguir que una maqueta deje de ser solamente un conjunto de piezas y empiece a contar una historia.


Ver el trabajo original de Simon Huang →

Al final, quizá esa sea una de las mayores riquezas de nuestro hobby: poder recorrer caminos muy diferentes y seguir encontrándonos todos en el mismo lugar.

🕰 Del Archivo

«Smoking Kills», Jagdpanzer 38(t) Hetzer, Späte Produktion, una viñeta que en su momento me proporcionó muchas satisfacciones y alegrías.

 

Ver el post completo →

🆕 Novedades

Este mes tenemos un par de novedades que me han llamado especialmente la atención, y que además representan dos facetas bastante diferentes del modelismo.

Tamiya RSO/01 – Ref. 35394

Tamiya amplía su serie de Military Miniature con un nuevo RSO/01 a escala 1/35. Un vehículo peculiar y con mucho atractivo modelístico, especialmente por sus formas poco habituales y por las posibilidades que ofrece para integrarlo en una escena. El kit reproduce una versión de producción tardía, incluye una figura de conductor y dos opciones de marcado.

 


Ver el RSO/01 en Tamiya →

Linden Models – Figuras de la Guerra Civil Española

Y si hablamos de figuras, merece la pena detenerse en la propuesta de Linden Models. La marca ha desarrollado una interesante colección de personajes relacionados con la Guerra Civil Española, con figuras que abarcan diferentes protagonistas y situaciones de aquel conflicto.

Requetés, legionarios, milicianas, voluntarios, marineros o civiles aparecen representados en una colección que abre muchas posibilidades para quienes quieran ambientar escenas españolas en diferentes escalas. Algunas de ellas, además, resultan especialmente atractivas por la personalidad de los personajes y por las posibilidades narrativas que ofrecen.


Descubrir la colección de Linden Models →

📌 El Taller en Septiembre

Septiembre estará dedicado principalmente a una sola cosa: seguir dando forma a Lost in the Map.

La viñeta entra ahora en una fase especialmente interesante. El gran reto para estas semanas será recrear la naturaleza con un nivel de detalle y de rigurosidad como nunca había intentado antes. No se trata simplemente de añadir más elementos, sino de conseguir que cada uno de ellos tenga sentido y contribuya a construir un entorno creíble.

Será un trabajo paciente, de observar, probar, corregir y volver a mirar. Precisamente por eso creo que septiembre va a ser un mes importante para este proyecto.

El objetivo es llegar a octubre con la viñeta terminada y poder llevarla al SMC de Eindhoven.

Así que durante las próximas semanas, buena parte de la mesa de trabajo estará ocupada por Lost in the Map. Todavía queda mucho por hacer, pero también queda mucho por descubrir.

🎉 Cierre

Y así llegamos al final de otro mes de taller.

Mientras escribo estas líneas, todavía quedan muchas cosas por resolver, algunas decisiones por tomar y algún que otro proyecto que tendrá que seguir esperando antes de poder salir a la luz. Supongo que también forma parte del camino.

Este mes hemos hablado de mirar de cerca, de dejar que las cosas maduren, de encontrar diferentes maneras de entender el modelismo y de aprender a decir más utilizando menos. Al final, todo vuelve a lo mismo: seguir mirando, seguir probando y seguir disfrutando del proceso.

Septiembre traerá horas de trabajo, pruebas y seguramente algún que otro cambio de planes. Y en octubre, si todo va como espero, Lost in the Map saldrá por fin del taller para encontrarse con otros modelistas en Eindhoven.

Hasta entonces, seguimos trabajando.

Y, sobre todo, seguimos mirando con curiosidad.

Nos vemos el próximo mes.


garciagazquez.com

T-34/76 Model 1943, Nº 183 Factory

T-34/76 MODEL 1943, Nº183 FACTORY
1st Leningrad Red Banner Tank Brigade
Leningrad Front, spring 1943
Tamiya 1/35

Hay maquetas que, vistas en su conjunto, se ven de una forma, y otras que, cuando nos acercamos, muestran muchas más cosas.

Para mí, este T-34/76 Model 1943 es una de ellas.

Lo terminé a principios de 2024, prácticamente al mismo tiempo que estaba terminando Carros de Combate 2. El modelo formó parte de aquel trabajo y, entre las últimas correcciones del libro, las revisiones y todo el ajetreo de aquellas semanas, se quedó pendiente de publicar en el blog.

Ahora, además de la galería general, he querido acompañarlo con una serie de fotografías en primer plano, buscando mostrar aquello que las vistas generales no siempre permiten apreciar: las superficies, los pequeños detalles, las diferencias de textura, el desgaste y la manera en que todos esos elementos terminan construyendo la apariencia de un vehículo que ha pasado por mucho.

Estas galerías en primer plano tienen algo que me interesa especialmente. Obligan a detenerse.

A cierta distancia vemos un T-34. Cuando nos acercamos empiezan a aparecer otras cosas: la pintura gastada en los bordes, el óxido de las piezas metálicas, la suciedad acumulada entre las ruedas, las marcas de uso sobre las planchas, los restos de vegetación atrapados en el tren de rodaje o las pequeñas diferencias de tono que evitan que una superficie parezca simplemente verde.

Son detalles pequeños, pero juntos son los que dan vida al modelo.

Por eso esta no pretende ser una galería de «mira qué bonito ha quedado». Es una invitación a mirar de cerca, porque al final una maqueta también es la suma de esos lugares que apenas vemos cuando la observamos desde lejos.

El T-34 refugio

Hay maquetas que uno construye porque tiene ganas de hacerlas, y hay otras a las que vuelve porque necesita construirlas. El T-34 de Tamiya, referencia 35059, pertenece para mí a esa segunda categoría.

Es una maqueta que conozco bien. Muy bien. Sé dónde están sus defectos, qué cosas conviene corregir y cuáles es mejor dejar tranquilas. Conozco de memoria esos pequeños arreglos que necesita y que, probablemente, cualquier modelista que la haya construido más de una vez sabría señalar.

Y precisamente ahí está parte de su encanto.

No pretendo convertirla en una maqueta perfecta. Tampoco tendría mucho sentido. Sus pequeñas imperfecciones forman parte de su personalidad, de la misma manera que las canas forman parte de la cara de una persona madura. Uno podría intentar eliminarlas todas, pero entonces quizá dejaría de reconocerla.

Con esta maqueta me ocurre algo parecido.

Sé qué tengo que hacer para mejorarla, pero lo hago casi sin pensar. Un pequeño ajuste aquí, una corrección allá, alguna pieza que conviene sustituir o modificar… Son operaciones que forman parte de la propia relación que tengo con el modelo.

Y eso me resulta enormemente divertido.

Porque aquí está, probablemente, la verdadera razón por la que sigo volviendo a ella: es pura diversión.

No hay ningún reto especial que superar. No necesito demostrar nada. No tengo que descubrir una técnica nueva ni convertirla en una pieza de concurso.

Simplemente quiero construir un T-34.

Y qué bien sienta, de vez en cuando, hacer precisamente eso.

Vivimos en una época en la que parece que cada maqueta tiene que convertirse en un proyecto. Hay que añadir accesorios, corregir piezas, sustituir elementos, buscar referencias, investigar hasta el último remache y, finalmente, encontrar una manera de fotografiarla que esté a la altura de todo el esfuerzo.

Todo eso puede ser maravilloso. Yo mismo disfruto enormemente de ese proceso. Pero también he aprendido que el modelismo necesita, de vez en cuando, un poco de irresponsabilidad, unas sesiones de modelismo con «faldas y a lo loco».

Abrir una caja sin preguntarse qué se podría mejorar. Montar unas piezas porque encajan bien. Pintar porque apetece pintar. Y dejar que una maqueta sea simplemente una maqueta.

Por eso llamo a este T-34 mi maqueta refugio.

Es un lugar al que puedo volver cuando quiero olvidarme durante unas horas de todo lo demás. No porque sea la mejor maqueta que he construido. Ni porque sea la más precisa. Ni siquiera porque sea la más bonita. Sino porque sé exactamente lo que me espera al abrir la caja. No hay ni engaños ni sorpresas. Y eso tiene mucho valor.

Hay algo reconfortante en volver a un modelo conocido. Como volver a escuchar un disco que llevas décadas escuchando, releer un libro que ya conoces o sentarte en el mismo sitio de siempre. No buscas una sorpresa. Buscas esa sensación. Y esta maqueta me la proporciona.

Quizá por eso, después de tantos años y después de haber construido centenares de modelos, sigo encontrando un placer especial en las maquetas que no necesitan demasiadas explicaciones.

El T-34 de Tamiya tiene sus defectos, claro que los tiene. Pero también tiene algo que considero mucho más importante: te deja jugar.

Y cuando uno lleva muchos años haciendo esto, descubre que esa puede ser una de las mayores virtudes que puede tener una maqueta.

Así que ahora que las figuras del proyecto que ocupa actualmente el taller me tienen completamente absorbido, el T-34 espera tranquilamente su turno.

No tengo prisa.

Cuando llegue el momento, abriré la caja, sacaré las piezas y empezaré a trabajar. Corregiré las mismas cosas de siempre, me encontraré con los mismos pequeños defectos. Y probablemente disfrutaré exactamente igual que la primera vez.

Porque hay maquetas que construimos para aprender. Otras para demostrar lo que sabemos hacer. Y algunas, sencillamente, para divertirnos.

Este T-34 es una de ellas.

Y quizá por eso sea una de las que más ganas tengo de construir.

Es mi maqueta favorita.

Foto oficial del modelo extraída de la web de Tamiya

Newsletter Nº10: Agosto 2026

Notas desde el Taller Nº10 – Joaquín García Gázquez


Reflexiones sobre Modelismo, Historia e Ilustración • Agosto de 2026

Una pausa mensual para compartir el trabajo, las ideas y las preguntas que nacen en el taller.

«Hay trabajos que solo pueden contarse cuando todavía no pueden enseñarse.»

— Joaquín García Gázquez

📖 En este número

✍ Desde el Taller

Hay meses en los que resulta difícil enseñar lo que ocurre dentro del taller. No porque falten proyectos o ideas, sino porque una parte del trabajo necesita permanecer en silencio hasta que llegue el momento de verla terminada.

Durante estas últimas semanas he tenido la suerte de trabajar en un proyecto muy especial que, por el momento, todavía no puedo mostrar. Esa circunstancia me ha recordado que existe una parte del modelismo que rara vez aparece en las fotografías: el trabajo que permanece invisible hasta que llega el momento de compartirlo.

Gran parte de estos días ha transcurrido entre documentación, pruebas de color, planificación y muchas horas de pintura. Es un trabajo silencioso que rara vez puede mostrarse, pero que resulta imprescindible para construir una obra con coherencia.

Vivimos en una época en la que parece necesario mostrar cada avance de forma inmediata. Sin embargo, algunas obras necesitan crecer lejos de los focos. Hay decisiones que requieren calma, errores que conviene cometer en privado y procesos que solo cobran sentido cuando la pieza está terminada.

Quizá por eso he querido que esta Newsletter gire en torno a ese trabajo invisible que rara vez se ve. Porque, aunque no pueda enseñarse, también forma parte del modelismo. Y, en muchas ocasiones, es precisamente ahí donde se toman las decisiones que acaban dando personalidad a una obra.

El taller sigue adelante. Como siempre. Con nuevos proyectos sobre la mesa, muchas horas de pintura por delante y la misma ilusión de seguir aprendiendo cada día.

🔧 Proyectos en Curso

El taller ha vivido un mes diferente. La mayor parte del tiempo ha estado dedicada a un proyecto que, por el momento, todavía debe permanecer en silencio. Es uno de esos trabajos que requieren muchas horas de documentación, planificación y pintura antes de poder enseñarse.

Pero un taller nunca gira alrededor de una única mesa. Entre sesión y sesión también ha comenzado a tomar forma el Type 1 Self Propelled Gun (35095) de Tamiya, una de esas maquetas clásicas que siempre apetece volver a construir y sobre la que he querido escribir una pequeña reflexión en el blog.

Mientras el proyecto principal avanza lejos de la cámara, esta pequeña Type 1 me recuerda el placer de empezar una maqueta sin prisas, disfrutando de cada decisión desde el primer momento.

📝 Cuaderno del Taller

Aprender a elegir

Con los años uno descubre que progresar en modelismo no consiste en conocer más técnicas ni en acumular más materiales.

Consiste, sobre todo, en aprender a elegir.

Elegir qué herramienta utilizar y cuál dejar en el cajón. Elegir cuándo una técnica aporta realmente algo a la maqueta y cuándo solo añade ruido. Elegir qué detalle merece la pena representar y cuál es mejor sugerir.

Durante mucho tiempo creemos que mejorar significa hacer más cosas. Con el paso de los años comprendemos que, en realidad, mejorar suele consistir en hacer menos, pero con más intención.

La experiencia no solo nos aporta nuevos recursos; también nos enseña a prescindir de aquellos que no necesitamos. Y esa capacidad para renunciar resulta, muchas veces, tan importante como la de aprender una técnica nueva.

Porque, al final, nuestro modelismo no lo define todo lo que sabemos hacer, sino las decisiones que elegimos tomar.

🎨 Ilustración del Mes

Este mes quiero compartir una ilustración muy especial. Parte de una página de un antiguo catálogo de Tamiya, una de esas imágenes que muchos modelistas descubrimos hace décadas y que, de alguna manera, siguen formando parte de nuestra memoria.

En lugar de reproducirla tal como era, he querido reinterpretarla con acuarela, respetando su carácter original pero aportando una mirada distinta.

A veces una ilustración no sirve solo para representar una maqueta. También puede convertirse en una forma de volver a aquellos primeros momentos en los que empezamos a imaginar historias delante de una caja de Tamiya.

💡 Inspiración en RRSS

Las redes sociales pueden ser una fuente inagotable de información, pero también de inspiración cuando encontramos trabajos capaces de hacernos detener unos minutos.

Este mes quiero compartir tres publicaciones que me han llamado especialmente la atención. No solo por la calidad de las maquetas, sino porque detrás de ellas hay maneras muy diferentes de entender el modelismo.

Roger Hurkmans vuelve a demostrar cómo un diorama puede contar una historia con naturalidad, donde cada elemento tiene un propósito y nada parece colocado al azar.

De Masahiro Doi he seleccionado dos publicaciones muy distintas entre sí. La primera muestra uno de esos trabajos en los que la sencillez y el equilibrio hablan por sí solos. La segunda resulta especialmente interesante porque documenta con gran detalle el proceso de construcción de una edificación para un diorama. Es un magnífico ejemplo de cómo una buena planificación y un trabajo paciente pueden dar lugar a escenarios únicos, imposibles de conseguir recurriendo únicamente a elementos comerciales.

Son publicaciones que merece la pena contemplar con calma. Algunas enseñan una técnica; otras, una forma de trabajar. Y, de vez en cuando, también nos recuerdan una manera diferente de mirar el modelismo.

🕰 Del Archivo

De vez en cuando merece la pena volver la vista atrás, para recordar aquellas maquetas que, de una forma u otra, marcaron nuestro camino.

Este mes recupero un Sturmgeschütz III Ausf. G (Frühe Produktion) de Tamiya que construí en 2003. Han pasado muchos años desde entonces, pero sigo recordándolo como uno de esos modelos que se montaban con una facilidad extraordinaria y dejaban espacio para que el modelista tomara sus propias decisiones.

Quizá por eso las maquetas clásicas de Tamiya siguen teniendo un lugar especial en mi estantería y en mi banco de trabajo. No intentan hacerlo todo por nosotros; simplemente nos invitan a construir, interpretar y disfrutar del proceso.

Si os apetece volver a verlo con más detalle, podéis encontrar una completa galería en este blog.

🆕 Novedades

Vuelve un clásico de Tamiya

Hay kits que, más allá de su calidad, forman parte de la memoria colectiva de varias generaciones de modelistas. Uno de ellos es, sin duda, la German Field Kitchen (35103), conocida popularmente como la Gulaschkanone.

Tamiya ha anunciado su reedición para este verano, recuperando una referencia publicada originalmente en marzo de 1978 y que durante décadas fue una presencia habitual en los catálogos de la marca. La maqueta reproduce la cocina de campaña utilizada por el ejército alemán durante la Segunda Guerra Mundial, acompañada por un conductor, dos caballos y un buen surtido de accesorios.

Siempre me ha parecido uno de esos kits capaces de contar una historia por sí solos. No hay vehículos acorazados ni escenas de combate; únicamente un pequeño episodio de la vida cotidiana que invita a imaginar todo lo que ocurre alrededor.

Su regreso al catálogo invita también a una pequeña reflexión. Casi medio siglo después de su lanzamiento, sigo sintiendo la misma ilusión al verla reaparecer. Eso me recuerda que algunos kits dejan de ser una novedad para convertirse en auténticos clásicos: modelos que no envejecen porque siguen despertando la imaginación de quienes disfrutan construyendo pequeñas historias.

La segunda novedad de este mes tiene también acento japonés. Rado Miniatures continúa ampliando su colaboración con el escultor Hiroshi Miura, cuya obra ya estaba presente en su catálogo con varias figuras de medio cuerpo para vehículos. En esta ocasión, la colección crece con dos nuevas figuras completas a escala 1/35, manteniendo ese estilo tan personal que caracteriza al autor.

Acabo de recibir ambas referencias esta misma semana y la primera impresión no puede ser mejor. El modelado es limpio, las poses resultan completamente naturales y cada figura transmite una pequeña historia por sí misma. Son escenas cotidianas, alejadas del gesto teatral, que invitan a imaginar qué sucede antes y después del instante representado.

Siempre he sentido una especial atracción por este tipo de figuras. Más que representar personajes, representan momentos. Y eso las convierte en un magnífico punto de partida para construir una escena con intención.

  • 📌 El Taller en Agosto

Agosto seguirá siendo un mes de mucho trabajo y pocas fotografías. El proyecto principal continúa avanzando, mientras la Type 1 irá creciendo poco a poco en los momentos de descanso. También espero reservar algún rato para seguir disfrutando de las acuarelas.

Gracias por compartir un mes más este pequeño espacio desde el taller. Nos leemos en septiembre con una nueva edición de Notas desde el Taller.

Type1 75mm SPG: ¿Por qué sigo comprando maquetas antiguas de Tamiya?

La caja que acaba de incorporarse al taller. Más de cuarenta años después de su lanzamiento, la Type 1 de Tamiya sigue despertando las mismas ganas de empezar una nueva maqueta.

Hay quien podría pensar que, con la enorme oferta de maquetas que existe hoy en día, resulta extraño seguir comprando kits diseñados hace cuarenta o incluso cincuenta años.

Sin embargo, hace unos días llegó al taller una nueva incorporación: la Japanese Type 1 Self-Propelled Gun (35095) de Tamiya. Mientras el proyecto principal que ocupa mi mesa permanece todavía bajo confidencialidad, voy aprovechando los ratos libres para limpiar piezas, preparar algunos subconjuntos y disfrutar de esos primeros pasos que siempre acompañan el comienzo de una nueva maqueta.

Y, como suele ocurrirme cada vez que abro una de estas cajas, volvió a surgir la misma pregunta: ¿Qué tienen estas maquetas para seguir resultando tan atractivas después de tantos años?

La respuesta, al menos para mí, no está en el número de piezas, ni en el nivel de detalle, ni en la cantidad de accesorios incluidos en la caja.

Está en otra parte.

Las maquetas clásicas de Tamiya poseen una cualidad que hoy echo de menos con frecuencia: dejan trabajar al modelista.

No intentan resolver todas las decisiones por él. No buscan impresionar únicamente por la complejidad del molde. Proponen una base sólida, bien pensada y agradable de construir, sobre la que cada uno puede aportar su interpretación, su documentación y su manera de pintar.

Paradójicamente, muchas de las maquetas actuales alcanzan un nivel de precisión extraordinario. Son auténticas demostraciones de ingeniería. Pero, en ocasiones, tengo la sensación de que el modelista acaba dedicando más tiempo a gestionar cientos de piezas diminutas que a pensar qué historia quiere contar.

Y eso, para mí, marca una diferencia importante.

Siempre he entendido el modelismo como una forma de interpretación. El kit no es el destino; es el punto de partida. Lo verdaderamente interesante comienza cuando decidimos qué queremos representar, cómo vamos a hacerlo y qué atmósfera queremos transmitir.

Quizá por eso sigo disfrutando tanto de estas viejas referencias de Tamiya. Porque me recuerdan una idea que intento no perder nunca de vista: una buena maqueta no es la que lo hace todo por el modelista, sino la que le invita a participar en la creación de la obra.

Seguramente dentro de unos meses esta Type 1 empezará a ocupar un lugar más visible sobre la mesa del taller. De momento, avanza despacio, entre ratos libres y piezas recién preparadas. Y no tengo ninguna prisa.

Al fin y al cabo, algunas de las mejores historias empiezan precisamente así: con una caja abierta, unas pocas piezas sobre la mesa… y muchas decisiones todavía por tomar.

Antes de la pintura, antes del envejecido y antes de cualquier efecto, llega una fase que siempre disfruto especialmente: construir la base sobre la que se desarrolla el resto del proyecto.

Todavía no hay color, ni historia, ni personajes. Solo plástico, unas cuantas piezas y muchas decisiones por tomar. Y quizá ahí resida buena parte del placer de empezar una nueva maqueta.

Las primeras piezas encajan con esa sencillez que siempre he admirado en las maquetas clásicas de Tamiya. Todo parece estar exactamente donde debe.

Newsletter Nº09: Julio 2026

Notas desde el Taller Nº09 – Joaquín García Gázquez


Reflexiones sobre Modelismo, Historia e Ilustración • Julio de 2026

✍ Desde el Taller

Hay meses en los que el trabajo se mide por las piezas terminadas. Y hay otros en los que los avances son menos visibles, aunque no por ello menos importantes.

Durante las últimas semanas he dedicado muchas horas a ordenar ideas, simplificar la imagen de mis distintas páginas, escribir nuevos artículos y preparar el terreno para los proyectos que ocuparán buena parte de los próximos meses.

Con frecuencia asociamos avanzar con producir más. Sin embargo, la experiencia me ha enseñado que también se progresa cuando se eliminan distracciones, se toman decisiones con calma y se recupera el tiempo para observar antes de actuar.

Quizá por eso este mes ha sido especialmente satisfactorio. No tanto por la cantidad de trabajo realizado, sino por la sensación de que muchas piezas, que durante años parecían dispersas, empiezan finalmente a encajar.

El taller continúa. Como siempre. Con nuevos proyectos sobre la mesa, muchas horas de pintura por delante y la misma ilusión del primer día.

🔧 Proyectos en Curso

El Hotchkiss H39 ya está terminado y durante los próximos días publicaré en el blog una galería completa del vehículo.

La escena que lo acompañará continúa todavía en fase de desarrollo. Como ocurre en muchas ocasiones, prefiero dedicar el tiempo necesario a estudiar la composición antes que precipitarme en una solución que no termine de convencerme.

Las figuras que acompañarán al Hotchkiss pertenecen al conjunto Wehrmacht Tank Crew Set de Tamiya (35354), sobre el que he realizado varias modificaciones para adaptarlas mejor a la escena. Se han sustituido las cabezas por referencias de ARTO Production, añadido insignias de fotograbado de Rado Miniatures y realizado pequeños cambios de uniformidad y pose para reforzar la narración del conjunto.

Este mes también he seguido ampliando el contenido del blog con nuevas galerías y artículos. Poco a poco, el objetivo es que cada publicación no solo muestre un trabajo terminado, sino que aporte también una pequeña reflexión sobre el proceso creativo y la forma de entender nuestro hobby.

La primera incorporación ha sido la galería del Oberleutnant Sturmartillerist, una figura clásica de Hornet personalizada con una cabeza de la misma marca y presentada en una pequeña escena de observación.

En este trabajo he buscado una pintura sobria, respetando el magnífico modelado original y dejando que la iluminación y los distintos materiales construyan la atmósfera sin necesidad de recurrir a artificios.

También he publicado una breve reflexión con motivo de la aparición del volumen 18 de la colección Learning de AK Interactive, dedicado a la pintura al óleo.

Más allá de la propia publicación, ha sido una buena ocasión para mirar atrás y comprobar hasta qué punto esta técnica ha acompañado mi trabajo durante tantos años.

Por último, el blog recoge también la crónica del encuentro celebrado en Fuengirola, un fin de semana especialmente intenso en el que hubo tiempo para compartir pintura, conversar con muchos aficionados y reencontrarme con buenos amigos.

🎨 Ilustración del Mes

La ilustración sigue ocupando un lugar muy especial dentro del taller. Este mes quiero compartir esta acuarela dedicada al T‑34, realizada siguiendo la misma filosofía que intento aplicar al modelismo: sintetizar formas, buscar la esencia del sujeto y dejar que cada línea tenga un propósito.

Pintar miniaturas e ilustrar no son actividades tan distintas como pudiera parecer. Ambas parten de la misma necesidad: observar antes de interpretar.

💡 Inspiración en RRSS

Una de las ventajas de las redes sociales es descubrir trabajos que, además de estar magníficamente ejecutados, invitan a detenerse unos minutos para observarlos con calma.

Este mes quiero compartir dos trabajos que, por diferentes motivos, me han resultado especialmente inspiradoras: El primero es otra obra coral de los Hermanos Canone:

Podéis ver más imágenes en este post de Facebook.

La segunda es otra figura, de un autor granadino que trabaja el óleo como nadie: Javier Montero.

Podéis ver más fotografías del trabajo y de su obra en su Perfil de Facebook.

🕰 Del Archivo

A veces merece la pena volver atrás para comprobar que algunas ideas siguen siendo plenamente válidas muchos años después. El tiempo cambia las técnicas, aparecen nuevos productos, pero la observación y el criterio siguen siendo las herramientas más importantes del modelista.

Este mes recupero precisamente Mastering Oils, un libro que continúa representando una forma de entender la pintura al óleo que sigue plenamente vigente para mí.

📌 El Taller en Julio

Las próximas semanas estarán dedicadas a más horas de estudio y trabajo. El objetivo será continuar desarrollando nuevos proyectos, avanzar en la futura escena del Hotchkiss y seguir incorporando contenidos al blog con la misma filosofía de siempre: compartir no solo el resultado final, sino también las ideas que lo hacen posible.

🎉 Cierre

Gracias, un mes más, por acompañarme en estas páginas.

Nos seguimos encontrando en el taller.

garciagazquez.com

Gallery: Oberleutnant Sturmartillerist

Oberleutnant Sturmartillerist

No todas las figuras necesitan una escena compleja para contar algo.

Basta una postura contenida, una expresión tranquila y algunos elementos cuidadosamente elegidos para sugerir una historia.

Eso fue precisamente lo que encontré en esta figura de Hornet a escala 1/35.

La ausencia de gestos exagerados permite centrar la atención en aspectos que siempre me han interesado especialmente: la atmósfera, la iluminación y la interpretación de los distintos materiales que conviven en una misma escena.

El telémetro y las cajas de equipo no buscan convertirse en protagonistas, sino aportar contexto sin distraer la mirada del personaje principal.

Con frecuencia se piensa que una viñeta necesita acumular elementos para resultar interesante. Personalmente prefiero el camino contrario: eliminar todo aquello que no aporte información y dejar que sea la propia figura quien sostenga la narración.

Una idea sencilla, desarrollada con la misma filosofía que intento aplicar desde hace años: cada elemento debe tener un propósito y cada decisión debe contribuir a explicar mejor la historia.

AK Learning 18: Óleos en Modelismo

Óleos, una herramienta que me ha acompañado durante años.

Hace unos días AK Interactive ha publicado el volumen 18 de su colección Learning, dedicado al uso de los óleos en modelismo, una publicación en la que he tenido la oportunidad de colaborar junto a otros excelentes modelistas.

Al recibir el ejemplar, me resultó inevitable echar la vista atrás y recordar cuántos proyectos, artículos, demostraciones y publicaciones han estado ligados a los óleos durante todos estos años.

Los óleos forman parte de mi forma de trabajar desde hace mucho tiempo. Aunque he utilizado multitud de materiales y técnicas a lo largo de los años, siempre he encontrado en ellos una herramienta especialmente versátil para interpretar luces, matices, atmósferas y superficies.

Quizá por eso han estado presentes en buena parte de mis artículos, demostraciones, libros y trabajos publicados durante las últimas décadas.

Este nuevo volumen de la colección Learning nace precisamente con la intención de acercar esta técnica a quienes desean iniciarse en ella o descubrir nuevas posibilidades de uso.

Al observar los créditos del libro he recordado algo que a menudo olvidamos: detrás de cada publicación, por sencilla que parezca, hay años de experiencia, pruebas, errores, conversaciones, proyectos y muchas horas de trabajo acumuladas.

En ocasiones tendemos a fijarnos únicamente en el resultado final, pero cada libro es también el reflejo de un recorrido personal.

Por eso me ha hecho especial ilusión tener finalmente este volumen entre las manos.

No solo porque recoge parte de ese recorrido, sino porque los óleos siguen ocupando hoy un lugar fundamental en mi forma de entender el modelismo.

Y eso, en una afición tan amplia y cambiante como el modelismo, es algo que valoro especialmente.

Editado en inglés y castellano, para quienes estén interesados el libro está disponible en la Web de AK Interactive.

Fuengirola 2026: mucho más que un concurso

Hay fines de semana que terminan cuando vuelves a casa. Y hay otros que tardan varios días en asentarse.

El XXXII Concurso de Modelismo de Fuengirola ha sido uno de esos encuentros que invitan a detenerse un momento antes de pasar página.

Durante dos jornadas he tenido la oportunidad de compartir mesa de trabajo, realizar demostraciones de pintura, conversar con amigos y reencontrarme con muchos aficionados que llevan años siguiendo mi trabajo a través de los libros, los artículos o las redes sociales. Pero, sobre todo, ha sido un fin de semana para recordar por las personas.

Un espacio para compartir

En esta ocasión dispuse de una zona de trabajo donde pude mostrar algunas de mis figuras, ilustraciones y proyectos recientes, además de realizar demostraciones de pintura a lo largo del fin de semana.

He comprobado una vez más que no hacen falta grandes despliegues para crear un ambiente agradable. Una mesa de trabajo, unas cuantas piezas representativas y la disposición a conversar suelen ser suficientes para que aparezca lo más importante: el intercambio de experiencias.

Las preguntas de los visitantes, las conversaciones improvisadas y los encuentros con viejos amigos fueron convirtiendo la mesa en un pequeño punto de reunión donde se habló de pintura, documentación, ilustración, libros y modelismo en todas sus formas.

Más allá de las piezas

Con el paso de los años uno termina comprendiendo que los concursos son mucho más que las obras expuestas.

Las piezas son importantes, por supuesto. Son la excusa que nos reúne.

Pero lo verdaderamente valioso son las personas.

Los amigos que vuelves a encontrar después de meses o años.

Las conversaciones que comienzan hablando de una figura y terminan hablando de la vida.

Los aficionados que se acercan con un libro bajo el brazo para pedir una firma o simplemente para agradecer algo que aprendieron leyendo uno de tus artículos.

Esos son los momentos que permanecen cuando las vitrinas ya se han desmontado y las mesas han quedado vacías.

Con Lester Plaskitt y Abilio Piñeiro

Una identidad construida con el tiempo

Este encuentro también me permitió presentar una imagen más coherente de los distintos proyectos que he venido desarrollando durante los últimos años.

Modelismo, ilustración y publicaciones forman parte de una misma trayectoria, aunque muchas veces se hayan mostrado por separado.

El espacio de trabajo reunía esas tres facetas mediante una selección de figuras, ilustraciones originales y material editorial que ayudaba a explicar de forma sencilla quién soy y qué hago.

Mirando el conjunto desde cierta distancia, tuve la sensación de que muchas piezas dispersas durante años comenzaban finalmente a encajar dentro de una misma historia.

Un reconocimiento pendiente

Uno de los momentos más especiales del fin de semana fue la entrega oficial de un reconocimiento por parte de la Asociación Fuengirola Miniaturas.

En realidad, este homenaje estaba previsto para la edición anterior del concurso. Sin embargo, una urgencia familiar me obligó a regresar a Almería durante la tarde del sábado, impidiéndome asistir al acto de clausura.

Con el paso de los meses, hablando con la organización, coincidimos en una idea sencilla: ni la asociación merecía que aquel reconocimiento quedara en el anonimato, ni yo quería que se perdiera un gesto realizado con tanto cariño.

Por ese motivo, aprovechando mi participación en la edición de este año, decidimos realizar la entrega de forma oficial.

Fue un momento especialmente emotivo, no por el reconocimiento en sí, sino por todo lo que representaba.

Detrás de esta placa hay muchos años de amistad, colaboración, actividades compartidas y una larga relación con personas a las que aprecio profundamente.

Los trabajos, los libros, las figuras o las ilustraciones los hace uno mismo.

Los reconocimientos, sin embargo, siempre hablan de la valoración que otras personas hacen de tu trayectoria.

Y precisamente por eso tienen un significado especial.

Regreso al taller

Después de un fin de semana intenso, toca regresar al estudio, ordenar ideas y continuar trabajando en los proyectos que esperan sobre la mesa.

Sin embargo, me llevo algo más importante que cualquier fotografía o recuerdo material.

Me llevo la confirmación de que el modelismo sigue siendo, ante todo, una actividad construida alrededor de las personas.

Las piezas pasan.

Los proyectos terminan.

Los libros se publican.

Pero las amistades, las conversaciones y los momentos compartidos son los que realmente permanecen.

Fuengirola 2026 me lo ha recordado una vez más.

Y por ello solo puedo decir una cosa:

Gracias.