El T-34 refugio

Hay maquetas que uno construye porque tiene ganas de hacerlas, y hay otras a las que vuelve porque necesita construirlas. El T-34 de Tamiya, referencia 35059, pertenece para mí a esa segunda categoría.

Es una maqueta que conozco bien. Muy bien. Sé dónde están sus defectos, qué cosas conviene corregir y cuáles es mejor dejar tranquilas. Conozco de memoria esos pequeños arreglos que necesita y que, probablemente, cualquier modelista que la haya construido más de una vez sabría señalar.

Y precisamente ahí está parte de su encanto.

No pretendo convertirla en una maqueta perfecta. Tampoco tendría mucho sentido. Sus pequeñas imperfecciones forman parte de su personalidad, de la misma manera que las canas forman parte de la cara de una persona madura. Uno podría intentar eliminarlas todas, pero entonces quizá dejaría de reconocerla.

Con esta maqueta me ocurre algo parecido.

Sé qué tengo que hacer para mejorarla, pero lo hago casi sin pensar. Un pequeño ajuste aquí, una corrección allá, alguna pieza que conviene sustituir o modificar… Son operaciones que forman parte de la propia relación que tengo con el modelo.

Y eso me resulta enormemente divertido.

Porque aquí está, probablemente, la verdadera razón por la que sigo volviendo a ella: es pura diversión.

No hay ningún reto especial que superar. No necesito demostrar nada. No tengo que descubrir una técnica nueva ni convertirla en una pieza de concurso.

Simplemente quiero construir un T-34.

Y qué bien sienta, de vez en cuando, hacer precisamente eso.

Vivimos en una época en la que parece que cada maqueta tiene que convertirse en un proyecto. Hay que añadir accesorios, corregir piezas, sustituir elementos, buscar referencias, investigar hasta el último remache y, finalmente, encontrar una manera de fotografiarla que esté a la altura de todo el esfuerzo.

Todo eso puede ser maravilloso. Yo mismo disfruto enormemente de ese proceso. Pero también he aprendido que el modelismo necesita, de vez en cuando, un poco de irresponsabilidad, unas sesiones de modelismo con «faldas y a lo loco».

Abrir una caja sin preguntarse qué se podría mejorar. Montar unas piezas porque encajan bien. Pintar porque apetece pintar. Y dejar que una maqueta sea simplemente una maqueta.

Por eso llamo a este T-34 mi maqueta refugio.

Es un lugar al que puedo volver cuando quiero olvidarme durante unas horas de todo lo demás. No porque sea la mejor maqueta que he construido. Ni porque sea la más precisa. Ni siquiera porque sea la más bonita. Sino porque sé exactamente lo que me espera al abrir la caja. No hay ni engaños ni sorpresas. Y eso tiene mucho valor.

Hay algo reconfortante en volver a un modelo conocido. Como volver a escuchar un disco que llevas décadas escuchando, releer un libro que ya conoces o sentarte en el mismo sitio de siempre. No buscas una sorpresa. Buscas esa sensación. Y esta maqueta me la proporciona.

Quizá por eso, después de tantos años y después de haber construido centenares de modelos, sigo encontrando un placer especial en las maquetas que no necesitan demasiadas explicaciones.

El T-34 de Tamiya tiene sus defectos, claro que los tiene. Pero también tiene algo que considero mucho más importante: te deja jugar.

Y cuando uno lleva muchos años haciendo esto, descubre que esa puede ser una de las mayores virtudes que puede tener una maqueta.

Así que ahora que las figuras del proyecto que ocupa actualmente el taller me tienen completamente absorbido, el T-34 espera tranquilamente su turno.

No tengo prisa.

Cuando llegue el momento, abriré la caja, sacaré las piezas y empezaré a trabajar. Corregiré las mismas cosas de siempre, me encontraré con los mismos pequeños defectos. Y probablemente disfrutaré exactamente igual que la primera vez.

Porque hay maquetas que construimos para aprender. Otras para demostrar lo que sabemos hacer. Y algunas, sencillamente, para divertirnos.

Este T-34 es una de ellas.

Y quizá por eso sea una de las que más ganas tengo de construir.

Es mi maqueta favorita.

Foto oficial del modelo extraída de la web de Tamiya

Newsletter Nº10: Agosto 2026

Notas desde el Taller Nº10 – Joaquín García Gázquez


Reflexiones sobre Modelismo, Historia e Ilustración • Agosto de 2026

Una pausa mensual para compartir el trabajo, las ideas y las preguntas que nacen en el taller.

«Hay trabajos que solo pueden contarse cuando todavía no pueden enseñarse.»

— Joaquín García Gázquez

📖 En este número

✍ Desde el Taller

Hay meses en los que resulta difícil enseñar lo que ocurre dentro del taller. No porque falten proyectos o ideas, sino porque una parte del trabajo necesita permanecer en silencio hasta que llegue el momento de verla terminada.

Durante estas últimas semanas he tenido la suerte de trabajar en un proyecto muy especial que, por el momento, todavía no puedo mostrar. Esa circunstancia me ha recordado que existe una parte del modelismo que rara vez aparece en las fotografías: el trabajo que permanece invisible hasta que llega el momento de compartirlo.

Gran parte de estos días ha transcurrido entre documentación, pruebas de color, planificación y muchas horas de pintura. Es un trabajo silencioso que rara vez puede mostrarse, pero que resulta imprescindible para construir una obra con coherencia.

Vivimos en una época en la que parece necesario mostrar cada avance de forma inmediata. Sin embargo, algunas obras necesitan crecer lejos de los focos. Hay decisiones que requieren calma, errores que conviene cometer en privado y procesos que solo cobran sentido cuando la pieza está terminada.

Quizá por eso he querido que esta Newsletter gire en torno a ese trabajo invisible que rara vez se ve. Porque, aunque no pueda enseñarse, también forma parte del modelismo. Y, en muchas ocasiones, es precisamente ahí donde se toman las decisiones que acaban dando personalidad a una obra.

El taller sigue adelante. Como siempre. Con nuevos proyectos sobre la mesa, muchas horas de pintura por delante y la misma ilusión de seguir aprendiendo cada día.

🔧 Proyectos en Curso

El taller ha vivido un mes diferente. La mayor parte del tiempo ha estado dedicada a un proyecto que, por el momento, todavía debe permanecer en silencio. Es uno de esos trabajos que requieren muchas horas de documentación, planificación y pintura antes de poder enseñarse.

Pero un taller nunca gira alrededor de una única mesa. Entre sesión y sesión también ha comenzado a tomar forma el Type 1 Self Propelled Gun (35095) de Tamiya, una de esas maquetas clásicas que siempre apetece volver a construir y sobre la que he querido escribir una pequeña reflexión en el blog.

Mientras el proyecto principal avanza lejos de la cámara, esta pequeña Type 1 me recuerda el placer de empezar una maqueta sin prisas, disfrutando de cada decisión desde el primer momento.

📝 Cuaderno del Taller

Aprender a elegir

Con los años uno descubre que progresar en modelismo no consiste en conocer más técnicas ni en acumular más materiales.

Consiste, sobre todo, en aprender a elegir.

Elegir qué herramienta utilizar y cuál dejar en el cajón. Elegir cuándo una técnica aporta realmente algo a la maqueta y cuándo solo añade ruido. Elegir qué detalle merece la pena representar y cuál es mejor sugerir.

Durante mucho tiempo creemos que mejorar significa hacer más cosas. Con el paso de los años comprendemos que, en realidad, mejorar suele consistir en hacer menos, pero con más intención.

La experiencia no solo nos aporta nuevos recursos; también nos enseña a prescindir de aquellos que no necesitamos. Y esa capacidad para renunciar resulta, muchas veces, tan importante como la de aprender una técnica nueva.

Porque, al final, nuestro modelismo no lo define todo lo que sabemos hacer, sino las decisiones que elegimos tomar.

🎨 Ilustración del Mes

Este mes quiero compartir una ilustración muy especial. Parte de una página de un antiguo catálogo de Tamiya, una de esas imágenes que muchos modelistas descubrimos hace décadas y que, de alguna manera, siguen formando parte de nuestra memoria.

En lugar de reproducirla tal como era, he querido reinterpretarla con acuarela, respetando su carácter original pero aportando una mirada distinta.

A veces una ilustración no sirve solo para representar una maqueta. También puede convertirse en una forma de volver a aquellos primeros momentos en los que empezamos a imaginar historias delante de una caja de Tamiya.

💡 Inspiración en RRSS

Las redes sociales pueden ser una fuente inagotable de información, pero también de inspiración cuando encontramos trabajos capaces de hacernos detener unos minutos.

Este mes quiero compartir tres publicaciones que me han llamado especialmente la atención. No solo por la calidad de las maquetas, sino porque detrás de ellas hay maneras muy diferentes de entender el modelismo.

Roger Hurkmans vuelve a demostrar cómo un diorama puede contar una historia con naturalidad, donde cada elemento tiene un propósito y nada parece colocado al azar.

De Masahiro Doi he seleccionado dos publicaciones muy distintas entre sí. La primera muestra uno de esos trabajos en los que la sencillez y el equilibrio hablan por sí solos. La segunda resulta especialmente interesante porque documenta con gran detalle el proceso de construcción de una edificación para un diorama. Es un magnífico ejemplo de cómo una buena planificación y un trabajo paciente pueden dar lugar a escenarios únicos, imposibles de conseguir recurriendo únicamente a elementos comerciales.

Son publicaciones que merece la pena contemplar con calma. Algunas enseñan una técnica; otras, una forma de trabajar. Y, de vez en cuando, también nos recuerdan una manera diferente de mirar el modelismo.

🕰 Del Archivo

De vez en cuando merece la pena volver la vista atrás, para recordar aquellas maquetas que, de una forma u otra, marcaron nuestro camino.

Este mes recupero un Sturmgeschütz III Ausf. G (Frühe Produktion) de Tamiya que construí en 2003. Han pasado muchos años desde entonces, pero sigo recordándolo como uno de esos modelos que se montaban con una facilidad extraordinaria y dejaban espacio para que el modelista tomara sus propias decisiones.

Quizá por eso las maquetas clásicas de Tamiya siguen teniendo un lugar especial en mi estantería y en mi banco de trabajo. No intentan hacerlo todo por nosotros; simplemente nos invitan a construir, interpretar y disfrutar del proceso.

Si os apetece volver a verlo con más detalle, podéis encontrar una completa galería en este blog.

🆕 Novedades

Vuelve un clásico de Tamiya

Hay kits que, más allá de su calidad, forman parte de la memoria colectiva de varias generaciones de modelistas. Uno de ellos es, sin duda, la German Field Kitchen (35103), conocida popularmente como la Gulaschkanone.

Tamiya ha anunciado su reedición para este verano, recuperando una referencia publicada originalmente en marzo de 1978 y que durante décadas fue una presencia habitual en los catálogos de la marca. La maqueta reproduce la cocina de campaña utilizada por el ejército alemán durante la Segunda Guerra Mundial, acompañada por un conductor, dos caballos y un buen surtido de accesorios.

Siempre me ha parecido uno de esos kits capaces de contar una historia por sí solos. No hay vehículos acorazados ni escenas de combate; únicamente un pequeño episodio de la vida cotidiana que invita a imaginar todo lo que ocurre alrededor.

Su regreso al catálogo invita también a una pequeña reflexión. Casi medio siglo después de su lanzamiento, sigo sintiendo la misma ilusión al verla reaparecer. Eso me recuerda que algunos kits dejan de ser una novedad para convertirse en auténticos clásicos: modelos que no envejecen porque siguen despertando la imaginación de quienes disfrutan construyendo pequeñas historias.

La segunda novedad de este mes tiene también acento japonés. Rado Miniatures continúa ampliando su colaboración con el escultor Hiroshi Miura, cuya obra ya estaba presente en su catálogo con varias figuras de medio cuerpo para vehículos. En esta ocasión, la colección crece con dos nuevas figuras completas a escala 1/35, manteniendo ese estilo tan personal que caracteriza al autor.

Acabo de recibir ambas referencias esta misma semana y la primera impresión no puede ser mejor. El modelado es limpio, las poses resultan completamente naturales y cada figura transmite una pequeña historia por sí misma. Son escenas cotidianas, alejadas del gesto teatral, que invitan a imaginar qué sucede antes y después del instante representado.

Siempre he sentido una especial atracción por este tipo de figuras. Más que representar personajes, representan momentos. Y eso las convierte en un magnífico punto de partida para construir una escena con intención.

  • 📌 El Taller en Agosto

Agosto seguirá siendo un mes de mucho trabajo y pocas fotografías. El proyecto principal continúa avanzando, mientras la Type 1 irá creciendo poco a poco en los momentos de descanso. También espero reservar algún rato para seguir disfrutando de las acuarelas.

Gracias por compartir un mes más este pequeño espacio desde el taller. Nos leemos en septiembre con una nueva edición de Notas desde el Taller.

Type1 75mm SPG: ¿Por qué sigo comprando maquetas antiguas de Tamiya?

La caja que acaba de incorporarse al taller. Más de cuarenta años después de su lanzamiento, la Type 1 de Tamiya sigue despertando las mismas ganas de empezar una nueva maqueta.

Hay quien podría pensar que, con la enorme oferta de maquetas que existe hoy en día, resulta extraño seguir comprando kits diseñados hace cuarenta o incluso cincuenta años.

Sin embargo, hace unos días llegó al taller una nueva incorporación: la Japanese Type 1 Self-Propelled Gun (35095) de Tamiya. Mientras el proyecto principal que ocupa mi mesa permanece todavía bajo confidencialidad, voy aprovechando los ratos libres para limpiar piezas, preparar algunos subconjuntos y disfrutar de esos primeros pasos que siempre acompañan el comienzo de una nueva maqueta.

Y, como suele ocurrirme cada vez que abro una de estas cajas, volvió a surgir la misma pregunta: ¿Qué tienen estas maquetas para seguir resultando tan atractivas después de tantos años?

La respuesta, al menos para mí, no está en el número de piezas, ni en el nivel de detalle, ni en la cantidad de accesorios incluidos en la caja.

Está en otra parte.

Las maquetas clásicas de Tamiya poseen una cualidad que hoy echo de menos con frecuencia: dejan trabajar al modelista.

No intentan resolver todas las decisiones por él. No buscan impresionar únicamente por la complejidad del molde. Proponen una base sólida, bien pensada y agradable de construir, sobre la que cada uno puede aportar su interpretación, su documentación y su manera de pintar.

Paradójicamente, muchas de las maquetas actuales alcanzan un nivel de precisión extraordinario. Son auténticas demostraciones de ingeniería. Pero, en ocasiones, tengo la sensación de que el modelista acaba dedicando más tiempo a gestionar cientos de piezas diminutas que a pensar qué historia quiere contar.

Y eso, para mí, marca una diferencia importante.

Siempre he entendido el modelismo como una forma de interpretación. El kit no es el destino; es el punto de partida. Lo verdaderamente interesante comienza cuando decidimos qué queremos representar, cómo vamos a hacerlo y qué atmósfera queremos transmitir.

Quizá por eso sigo disfrutando tanto de estas viejas referencias de Tamiya. Porque me recuerdan una idea que intento no perder nunca de vista: una buena maqueta no es la que lo hace todo por el modelista, sino la que le invita a participar en la creación de la obra.

Seguramente dentro de unos meses esta Type 1 empezará a ocupar un lugar más visible sobre la mesa del taller. De momento, avanza despacio, entre ratos libres y piezas recién preparadas. Y no tengo ninguna prisa.

Al fin y al cabo, algunas de las mejores historias empiezan precisamente así: con una caja abierta, unas pocas piezas sobre la mesa… y muchas decisiones todavía por tomar.

Antes de la pintura, antes del envejecido y antes de cualquier efecto, llega una fase que siempre disfruto especialmente: construir la base sobre la que se desarrolla el resto del proyecto.

Todavía no hay color, ni historia, ni personajes. Solo plástico, unas cuantas piezas y muchas decisiones por tomar. Y quizá ahí resida buena parte del placer de empezar una nueva maqueta.

Las primeras piezas encajan con esa sencillez que siempre he admirado en las maquetas clásicas de Tamiya. Todo parece estar exactamente donde debe.

Newsletter Nº09: Julio 2026

Notas desde el Taller Nº09 – Joaquín García Gázquez


Reflexiones sobre Modelismo, Historia e Ilustración • Julio de 2026

✍ Desde el Taller

Hay meses en los que el trabajo se mide por las piezas terminadas. Y hay otros en los que los avances son menos visibles, aunque no por ello menos importantes.

Durante las últimas semanas he dedicado muchas horas a ordenar ideas, simplificar la imagen de mis distintas páginas, escribir nuevos artículos y preparar el terreno para los proyectos que ocuparán buena parte de los próximos meses.

Con frecuencia asociamos avanzar con producir más. Sin embargo, la experiencia me ha enseñado que también se progresa cuando se eliminan distracciones, se toman decisiones con calma y se recupera el tiempo para observar antes de actuar.

Quizá por eso este mes ha sido especialmente satisfactorio. No tanto por la cantidad de trabajo realizado, sino por la sensación de que muchas piezas, que durante años parecían dispersas, empiezan finalmente a encajar.

El taller continúa. Como siempre. Con nuevos proyectos sobre la mesa, muchas horas de pintura por delante y la misma ilusión del primer día.

🔧 Proyectos en Curso

El Hotchkiss H39 ya está terminado y durante los próximos días publicaré en el blog una galería completa del vehículo.

La escena que lo acompañará continúa todavía en fase de desarrollo. Como ocurre en muchas ocasiones, prefiero dedicar el tiempo necesario a estudiar la composición antes que precipitarme en una solución que no termine de convencerme.

Las figuras que acompañarán al Hotchkiss pertenecen al conjunto Wehrmacht Tank Crew Set de Tamiya (35354), sobre el que he realizado varias modificaciones para adaptarlas mejor a la escena. Se han sustituido las cabezas por referencias de ARTO Production, añadido insignias de fotograbado de Rado Miniatures y realizado pequeños cambios de uniformidad y pose para reforzar la narración del conjunto.

Este mes también he seguido ampliando el contenido del blog con nuevas galerías y artículos. Poco a poco, el objetivo es que cada publicación no solo muestre un trabajo terminado, sino que aporte también una pequeña reflexión sobre el proceso creativo y la forma de entender nuestro hobby.

La primera incorporación ha sido la galería del Oberleutnant Sturmartillerist, una figura clásica de Hornet personalizada con una cabeza de la misma marca y presentada en una pequeña escena de observación.

En este trabajo he buscado una pintura sobria, respetando el magnífico modelado original y dejando que la iluminación y los distintos materiales construyan la atmósfera sin necesidad de recurrir a artificios.

También he publicado una breve reflexión con motivo de la aparición del volumen 18 de la colección Learning de AK Interactive, dedicado a la pintura al óleo.

Más allá de la propia publicación, ha sido una buena ocasión para mirar atrás y comprobar hasta qué punto esta técnica ha acompañado mi trabajo durante tantos años.

Por último, el blog recoge también la crónica del encuentro celebrado en Fuengirola, un fin de semana especialmente intenso en el que hubo tiempo para compartir pintura, conversar con muchos aficionados y reencontrarme con buenos amigos.

🎨 Ilustración del Mes

La ilustración sigue ocupando un lugar muy especial dentro del taller. Este mes quiero compartir esta acuarela dedicada al T‑34, realizada siguiendo la misma filosofía que intento aplicar al modelismo: sintetizar formas, buscar la esencia del sujeto y dejar que cada línea tenga un propósito.

Pintar miniaturas e ilustrar no son actividades tan distintas como pudiera parecer. Ambas parten de la misma necesidad: observar antes de interpretar.

💡 Inspiración en RRSS

Una de las ventajas de las redes sociales es descubrir trabajos que, además de estar magníficamente ejecutados, invitan a detenerse unos minutos para observarlos con calma.

Este mes quiero compartir dos trabajos que, por diferentes motivos, me han resultado especialmente inspiradoras: El primero es otra obra coral de los Hermanos Canone:

Podéis ver más imágenes en este post de Facebook.

La segunda es otra figura, de un autor granadino que trabaja el óleo como nadie: Javier Montero.

Podéis ver más fotografías del trabajo y de su obra en su Perfil de Facebook.

🕰 Del Archivo

A veces merece la pena volver atrás para comprobar que algunas ideas siguen siendo plenamente válidas muchos años después. El tiempo cambia las técnicas, aparecen nuevos productos, pero la observación y el criterio siguen siendo las herramientas más importantes del modelista.

Este mes recupero precisamente Mastering Oils, un libro que continúa representando una forma de entender la pintura al óleo que sigue plenamente vigente para mí.

📌 El Taller en Julio

Las próximas semanas estarán dedicadas a más horas de estudio y trabajo. El objetivo será continuar desarrollando nuevos proyectos, avanzar en la futura escena del Hotchkiss y seguir incorporando contenidos al blog con la misma filosofía de siempre: compartir no solo el resultado final, sino también las ideas que lo hacen posible.

🎉 Cierre

Gracias, un mes más, por acompañarme en estas páginas.

Nos seguimos encontrando en el taller.

garciagazquez.com

Gallery: Oberleutnant Sturmartillerist

Oberleutnant Sturmartillerist

No todas las figuras necesitan una escena compleja para contar algo.

Basta una postura contenida, una expresión tranquila y algunos elementos cuidadosamente elegidos para sugerir una historia.

Eso fue precisamente lo que encontré en esta figura de Hornet a escala 1/35.

La ausencia de gestos exagerados permite centrar la atención en aspectos que siempre me han interesado especialmente: la atmósfera, la iluminación y la interpretación de los distintos materiales que conviven en una misma escena.

El telémetro y las cajas de equipo no buscan convertirse en protagonistas, sino aportar contexto sin distraer la mirada del personaje principal.

Con frecuencia se piensa que una viñeta necesita acumular elementos para resultar interesante. Personalmente prefiero el camino contrario: eliminar todo aquello que no aporte información y dejar que sea la propia figura quien sostenga la narración.

Una idea sencilla, desarrollada con la misma filosofía que intento aplicar desde hace años: cada elemento debe tener un propósito y cada decisión debe contribuir a explicar mejor la historia.

AK Learning 18: Óleos en Modelismo

Óleos, una herramienta que me ha acompañado durante años.

Hace unos días AK Interactive ha publicado el volumen 18 de su colección Learning, dedicado al uso de los óleos en modelismo, una publicación en la que he tenido la oportunidad de colaborar junto a otros excelentes modelistas.

Al recibir el ejemplar, me resultó inevitable echar la vista atrás y recordar cuántos proyectos, artículos, demostraciones y publicaciones han estado ligados a los óleos durante todos estos años.

Los óleos forman parte de mi forma de trabajar desde hace mucho tiempo. Aunque he utilizado multitud de materiales y técnicas a lo largo de los años, siempre he encontrado en ellos una herramienta especialmente versátil para interpretar luces, matices, atmósferas y superficies.

Quizá por eso han estado presentes en buena parte de mis artículos, demostraciones, libros y trabajos publicados durante las últimas décadas.

Este nuevo volumen de la colección Learning nace precisamente con la intención de acercar esta técnica a quienes desean iniciarse en ella o descubrir nuevas posibilidades de uso.

Al observar los créditos del libro he recordado algo que a menudo olvidamos: detrás de cada publicación, por sencilla que parezca, hay años de experiencia, pruebas, errores, conversaciones, proyectos y muchas horas de trabajo acumuladas.

En ocasiones tendemos a fijarnos únicamente en el resultado final, pero cada libro es también el reflejo de un recorrido personal.

Por eso me ha hecho especial ilusión tener finalmente este volumen entre las manos.

No solo porque recoge parte de ese recorrido, sino porque los óleos siguen ocupando hoy un lugar fundamental en mi forma de entender el modelismo.

Y eso, en una afición tan amplia y cambiante como el modelismo, es algo que valoro especialmente.

Editado en inglés y castellano, para quienes estén interesados el libro está disponible en la Web de AK Interactive.

Fuengirola 2026: mucho más que un concurso

Hay fines de semana que terminan cuando vuelves a casa. Y hay otros que tardan varios días en asentarse.

El XXXII Concurso de Modelismo de Fuengirola ha sido uno de esos encuentros que invitan a detenerse un momento antes de pasar página.

Durante dos jornadas he tenido la oportunidad de compartir mesa de trabajo, realizar demostraciones de pintura, conversar con amigos y reencontrarme con muchos aficionados que llevan años siguiendo mi trabajo a través de los libros, los artículos o las redes sociales. Pero, sobre todo, ha sido un fin de semana para recordar por las personas.

Un espacio para compartir

En esta ocasión dispuse de una zona de trabajo donde pude mostrar algunas de mis figuras, ilustraciones y proyectos recientes, además de realizar demostraciones de pintura a lo largo del fin de semana.

He comprobado una vez más que no hacen falta grandes despliegues para crear un ambiente agradable. Una mesa de trabajo, unas cuantas piezas representativas y la disposición a conversar suelen ser suficientes para que aparezca lo más importante: el intercambio de experiencias.

Las preguntas de los visitantes, las conversaciones improvisadas y los encuentros con viejos amigos fueron convirtiendo la mesa en un pequeño punto de reunión donde se habló de pintura, documentación, ilustración, libros y modelismo en todas sus formas.

Más allá de las piezas

Con el paso de los años uno termina comprendiendo que los concursos son mucho más que las obras expuestas.

Las piezas son importantes, por supuesto. Son la excusa que nos reúne.

Pero lo verdaderamente valioso son las personas.

Los amigos que vuelves a encontrar después de meses o años.

Las conversaciones que comienzan hablando de una figura y terminan hablando de la vida.

Los aficionados que se acercan con un libro bajo el brazo para pedir una firma o simplemente para agradecer algo que aprendieron leyendo uno de tus artículos.

Esos son los momentos que permanecen cuando las vitrinas ya se han desmontado y las mesas han quedado vacías.

Con Lester Plaskitt y Abilio Piñeiro

Una identidad construida con el tiempo

Este encuentro también me permitió presentar una imagen más coherente de los distintos proyectos que he venido desarrollando durante los últimos años.

Modelismo, ilustración y publicaciones forman parte de una misma trayectoria, aunque muchas veces se hayan mostrado por separado.

El espacio de trabajo reunía esas tres facetas mediante una selección de figuras, ilustraciones originales y material editorial que ayudaba a explicar de forma sencilla quién soy y qué hago.

Mirando el conjunto desde cierta distancia, tuve la sensación de que muchas piezas dispersas durante años comenzaban finalmente a encajar dentro de una misma historia.

Un reconocimiento pendiente

Uno de los momentos más especiales del fin de semana fue la entrega oficial de un reconocimiento por parte de la Asociación Fuengirola Miniaturas.

En realidad, este homenaje estaba previsto para la edición anterior del concurso. Sin embargo, una urgencia familiar me obligó a regresar a Almería durante la tarde del sábado, impidiéndome asistir al acto de clausura.

Con el paso de los meses, hablando con la organización, coincidimos en una idea sencilla: ni la asociación merecía que aquel reconocimiento quedara en el anonimato, ni yo quería que se perdiera un gesto realizado con tanto cariño.

Por ese motivo, aprovechando mi participación en la edición de este año, decidimos realizar la entrega de forma oficial.

Fue un momento especialmente emotivo, no por el reconocimiento en sí, sino por todo lo que representaba.

Detrás de esta placa hay muchos años de amistad, colaboración, actividades compartidas y una larga relación con personas a las que aprecio profundamente.

Los trabajos, los libros, las figuras o las ilustraciones los hace uno mismo.

Los reconocimientos, sin embargo, siempre hablan de la valoración que otras personas hacen de tu trayectoria.

Y precisamente por eso tienen un significado especial.

Regreso al taller

Después de un fin de semana intenso, toca regresar al estudio, ordenar ideas y continuar trabajando en los proyectos que esperan sobre la mesa.

Sin embargo, me llevo algo más importante que cualquier fotografía o recuerdo material.

Me llevo la confirmación de que el modelismo sigue siendo, ante todo, una actividad construida alrededor de las personas.

Las piezas pasan.

Los proyectos terminan.

Los libros se publican.

Pero las amistades, las conversaciones y los momentos compartidos son los que realmente permanecen.

Fuengirola 2026 me lo ha recordado una vez más.

Y por ello solo puedo decir una cosa:

Gracias.

Apuntes para Escena

Una vieja conversación sobre dioramas:
Revisando carpetas antiguas me he encontrado con este pequeño esquema que dibujé en 2018 para un amigo.
Estábamos comentando posibles composiciones para un diorama y, como suele ocurrir muchas veces, terminé explicando la idea con un boceto rápido sobre papel. Al final el proyecto tomó otro camino y esta propuesta nunca llegó a construirse.
Al volver a verla después de tantos años me he dado cuenta de que, más que representar una escena concreta, recoge una estructura compositiva perfectamente válida para un tipología de escena: un vehículo principal, un elemento secundario de menor tamaño, una composición diagonal que genera movimiento, un punto vertical que atrae la mirada y una zona reservada para la acción principal.
Es una fórmula sencilla, pero extraordinariamente versátil. Cambian los vehículos, cambian las figuras y cambia la historia, pero la base sigue funcionando.
No es una ilustración acabada ni un plano detallado. Es simplemente una idea capturada durante una conversación entre modelistas.
Y quizá por eso me sigue gustando.
Nunca hay que descartar una idea, a veces los proyectos que nunca llegan a construirse también tienen algo que enseñarnos.

Newsletter Nº08: Junio 2026

Notas desde el Taller Nº08 – Joaquín García Gázquez


Reflexiones sobre Modelismo, Historia e Ilustración • Junio de 2026

~ La publicación anticipada de un par de borradores en estos días me ha recordado algo bien conocido en cualquier mesa de trabajo: todo proceso necesita su tiempo. Estas notas se construyen poco a poco, a lo largo de varias semanas, y en esta ocasión una capa apareció antes de estar completamente seca.~

✍ Desde el Taller

Junio llega como esa pequeña línea que separa el ritmo intenso de los primeros meses del año de la cadencia más pausada del verano. Con la llegada del calor, aunque en casa estoy bien equipado para combatirlo, es inevitable que el ritmo cambie ligeramente.

Este último mes ha sido especialmente activo en el taller, con varios frentes abiertos y esa sensación, siempre estimulante, de ver cómo cada proyecto va encontrando su lugar y su momento.

Sigo trabajando con la misma idea que guía estas notas desde el principio: avanzar sin prisas innecesarias, prestando atención al proceso y dejando que cada maqueta, cada ilustración y cada texto maduren al ritmo que necesitan.

🔧 Proyectos en Curso

El Panzer 38(t) del taller de Almería Modelismo está ya prácticamente finalizado. Ha sido un proyecto que, por su propia naturaleza, se ha alargado en el tiempo. Este modelo lo he realizado como base para el curso impartido en la asociación; ha funcionado más como banco de pruebas donde mostrar técnicas y procesos que como una maqueta concebida como obra cerrada.

No obstante, en breve espero poder dedicarle el tiempo necesario para corregir algunos aspectos, afinar otros y darlo finalmente por concluido.



También he rematado dos figuras que llevaban ya tiempo merodeando por la mesa de trabajo.

La primera ha sido el Panzertruppen del DAK, del que he publicado recientemente una galería en este blog.



La otra ha sido el Oberleutnant de la Sturmartillerie, cuya galería publicaré durante este próximo mes.



En ambas he trabajado especialmente la peana definitiva, buscando darles contexto y reforzar su presencia visual.

Siempre recomiendo prestar atención a la ambientación: una buena base aporta sentido, contexto y la fuerza necesaria para que una figura luzca mucho mejor.

Ahora estoy centrado en el Hotchkiss H39 en servicio de la Wehrmacht, para el que quiero preparar una pequeña viñeta con dos tripulantes. Ya iré contando más detalles; de momento, os dejo unas imágenes del pequeño blindado ya montado y de las figuras listas para imprimación.





🎨 Ilustración del Mes

Un pequeño homenaje a aquellos catálogos de Tamiya que tantos sueños despertaron. Realizado con lápices High Uni sobre papel Fabriano Traccia, en formato A4.



📃 Novedades y Referencias

Este mes traigo dos novedades que me han parecido especialmente interesantes.

La primera es el inicio de la nueva serie anunciada por Life Miniatures dedicada a grandes generales de la Segunda Guerra Mundial. La colección arranca con Erwin Rommel, disponible en cuatro versiones diferentes: figura completa en escalas 1/10, 1/16 y 1/35, además de un busto a 1/10.

Es una buena muestra de cómo el modelado digital permite trasladar una misma obra a diferentes escalas y formatos manteniendo intacta su calidad. Y tratándose de Life Miniatures, la excelencia en el modelado y fundido está garantizada.



La segunda novedad nos lleva al terreno de la aviación con un nuevo molde a escala 1/48 dedicado al magnífico Macchi MC.202 “Folgore”.



Siempre es una buena noticia ver a Italeri apostar por un molde completamente nuevo dedicado a la Regia Aeronautica.

Es cierto que durante años la marca italiana arrastró cierta fama entre los modelistas más exigentes, fruto de algunos kits veteranos que requerían bastante trabajo de ajuste. Pero conviene recordar que, en otros tiempos de menor oferta y acceso mucho más limitado, Italeri puso al alcance de varias generaciones una enorme cantidad de modelos asequibles que proporcionaron incontables horas de aprendizaje y disfrute.

Por trayectoria, historia y aportación al hobby, merece ser observada con el respeto que corresponde a una de las grandes firmas clásicas del modelismo.

💡 Inspiración en RRSS

Una de las escenas que más me ha llamado la atención estas últimas semanas ha sido la viñeta de Carentán de Carlos Alba. Más allá del excelente acabado, resulta especialmente interesante ver cómo construyó y pintó toda la escena paso a paso.



También merece una mirada detenida el trabajo de Per Olav Lunds con su impresionante All Hands Lost, una obra cargada de atmósfera y narrativa visual.



Son trabajos que recuerdan algo importante: la técnica siempre suma, pero es la intención la que termina dando verdadero sentido a una pieza.

🕰 Del Archivo

Este mes rescato un trabajo muy especial para mí: el boxart del soldado soviético de la Operación Barbarroja que realicé para Mig Productions.

Fue la primera figura que pinté para un boxart. Volver hoy a esta pieza permite comprobar cuánto cambia la mano con el tiempo, pero también cómo ciertas búsquedas e inquietudes permanecen intactas.



📌 El Taller en Junio

Junio viene marcado por la cita de Fuengirola, el fin de semana del 20 y 21. Allí estaré, si nada lo impide, con una mesa-taller dedicada a figuras. Espero veros por allí.



Por lo demás, el mes traerá continuidad. Sin grandes giros, pero sí con ese ritmo particular que invita al trabajo pausado, a la observación y, en ocasiones, a tomar esas pequeñas decisiones que terminan desbloqueando proyectos aparentemente detenidos.

La idea sigue siendo avanzar con constancia, por el sencillo placer de sentarse a la mesa del taller y trabajar.

🎉 Cierre

Como siempre, gracias por acompañarme en estas notas mensuales.

Si todo sigue su curso, el próximo mes compartiré nuevos avances y, posiblemente, algunas noticias relacionadas con los próximos encuentros y actividades.

Hasta entonces, os deseo un buen mes de trabajo, calma y buenos ratos de taller.

garciagazquez.com